
Por Samuel Sarmiento-Escárate
El anatropismo nace en el año 1996, en la sureña ciudad alemana de Heidelberg y lo hace en respuesta a la absurda seriedad, la falta de visión, el conservadurismo (monjes de la poesía), el ego exacerbado, la intolerancia y el código “secreto” de los poetas actuales. Pequeños dioses que no saben construir mundos nuevos. Incapaces de llegar al mundo que los rodea.
Por aquel entonces, me encontraba cursando estudios de literatura que más tarde abandonaría, para dedicarme a la experimentación pura de la poesía. El aire a romanticismo de la ciudad fue clave para centrarme en la meditación y reflexión del acto poético. De ahí en adelante fue todo una búsqueda autodidacta, comprendí que para romper esquemas es necesario conocerlos, pero a la vez, no estar esquematizado.
La complicidad de las noches de Heidelberg y el espíritu que alimenta la ciudad me permitieron ahondar en mis investigaciones literarias, hasta que finalmente decidí retornar a Chile y comenzar desde mi propio país la compilación y el posterior desarrollo de las ideas adquiridas en mi viaje a Europa.
Siempre he estado abierto a los diminutos destellos de luz que se cuelan por los lugares menos pensados, tratando de agrandar los orificios por donde estos penetran para ver algo más allá. Esa inquietud ha sido el detonador de mi experiencia, que he logrado plasmar poco a poco en mi trabajo.
Desde aquel primer destello en un café de Heidelberg, hasta la realización de mi proyecto pasarán siete años cabalísticos. Durante este período, me avoqué a ampliar mi marco teórico, dediqué bastante tiempo a la lectura, sobre todo de los movimientos vanguardistas del Siglo XX, de los cuales destacaré en forma especial el movimiento "Oulipista" francés, quienes al igual que los surrealistas tomaron como fuente «para beber» al poeta y dramaturgo francés Alfred Jarry (1873-1907) quien escribió "Hechos y Dichos del Doctor Faustrol, Patafísico", libro que servirá de marco para la Escuela Patafisica o Ciencia de las Soluciones Imaginarias y que más tarde llamarían Sociedad de Investigaciones Sabías e Inútiles; de toda esta experimentación saldrá el Oulipo, su motivación primaria será la desmitificación literaria y el gusto por la broma y la provocación, factores de los que se nutre el Anatropismo en su esencia.
Esta experimentación a través de las matemáticas del Oulipo logró abrir una puerta a las limitaciones de la creación literaria.
EFERVESCENCIA DEL JUEGO
La experimentación poética siempre ha estado ligada a la efervescencia del juego, de lo lúdico que resulta ser transformar el mundo de seres graves que transitan por él y que de una u otra manera dan razón a las calamidades que se ciernen sobre ellos. Escapar a este oscurantismo de la imaginación es esencial para seguir en la construcción de nuestra época.
La estructuración de nuestras mentes, acaecida por fuerzas centrífugas dotadas de ilusiones efímeras y enclaves maltrechos han logrado el embrutecimiento de los actos creativos coartándolos su capacidad de asombro. La batalla para las vanguardias –presumidas muertas- se ha ido incrementando, sin embargo, y como ha sucedido durante el transcurso de la historia literaria son estas las que una y otra vez vuelven a aflorar para salvaguardar la integridad de la poesía.
El acto poético siempre ha sido un acto de vida, una brisa llana de regeneración y de encause de las luces que buscan liberarse de las ataduras difusas que se ciernen cada cierto tiempo sobre ellas.
El anatropismo no es el reflejo último de un cuerpo agonizante; por el contrario, es la primera pulsación en la restauración de la poesía por sobre las formas, estas últimas subordinadas al acto creativo. Por esta razón, la misión de todo poeta anatrópico, se centra en la construcción de una nueva realidad para las formas, usando como eje central la revolución poética.
No basta con afirmar que todo es poesía, esta es una posición conformista y a la vez derrotista, llena del temor que resulta del desconocimiento real de las posibilidades creativas. Tampoco basta con seguir fórmulas ya experimentadas, las cuales terminan imponiéndose por sobre la verdadera veta poética; de lo contrario, dediquémonos a hablar con los “loros”, ellos son mejores repetidores que nosotros. Lo importante es saber cómo utilizar el conocimiento entregado por nuestros antecesores y cuándo decir basta para seguir nuestro propio camino. El verdadero peligro habita en la continuidad, en la repetición, en el no ser capaces de eliminar la voz del maestro.
DISCURSO POÉTICO
Vicente Huidobro, haciendo referencia a su poesía, mencionó que era la evolución y no la continuidad del discurso poético. El anatropismo es la evolución de lo que alguna vez plantearon escritores como el mismo Huidobro, Maurice Blanchot, George Perec, Jorge Luis Borges, Stephan Mallarmé y August Strindberg. Cada uno de ellos aportó un granito de arena al movimiento que hoy inaugura sus puertas.
Por mucho tiempo, tuve la concepcion clara de lo que estaba haciendo, sabía que existía, pero, que nuestros ojos eran incapaces de ver, lo que lo transformaba en algo nuevo. Una energía se movía a través de mi entorno. Una vez logrado, aquello pasó a formar parte de mi mundo, por lo tanto ya no era nuevo y surgía la necesidad imperante de darlo a conocer al mundo.
Sin embargo, faltaban aún ingredientes que agregar. Una noche de septiembre del 2003, me encontraba conversando sobre el tema con los escritores puertorriqueños Jacqueline Rivera, Federico Irizarry y la narradora chilena Paulina Cabezas; aquella conversación que se extendió hasta las seis de la madrugada, me devolvió el reencantamiento hacía la descontrucción de las formas. Aquella conversación terminó por darme el marco teórico definitivo que necesitaba. Una relectura a “El Aleph”, de Borges, y una repasada al sueño de Mallarmé, fueron suficientes para saber que aquello que estaba experimentando era único en su especie.
ESENCIA LÚDICA
El anatropismo busca devolver a la poesía su esencia lúdica. La métrica que apliqué a mi poesía, está ligada a las ecuaciones matemáticas. Las palabras que conforman los versos se van combinando unas con otras en diferentes direcciones.
LECTURAS MÚLTIPLES
En este poema los bloques son combinables y las formas de lectura múltiples: 7 bloques multiplicables por 7 estrofas de versos. Sin embargo, las combinaciones que se podían dar, eran limitadas por los artículos, ya que en un momento determinado estos comenzarían a combinarse unos con otros, entorpeciendo las posibles combinaciones.
Esto representaba de cierta manera la poesía que buscaba; sin embargo, no llenaba los requerimientos que me había trazado. La poesía todavía estaba limitada al papel y el juego que pretendía estaba en cierta manera truncado por las limitaciones que me daban los artículos, ¿qué hacer? ¿cómo lograr la movilidad deseada? A estas alturas era imprescindible sacar la poesía del libro y llevarla a otra forma.
Finalmente, apareció la forma deseada. El cubo Rubik cumplía todos los requisitos que anhelaba y me daba la libertad de crear con libertad, sentí que la poesía abría sus alas y se elevaba hacía lo alto para respirar la libertad que tanto se le atribuía y que por fin hallaba.
El cubo Rubik pertenece a la familia de los rompecabezas mecánicos, tiene 6 caras, cada una de ellas posee 9 cuadrados pequeños. El juego consiste en desarmar y volver a armar las caras que contienen los colores verde, azul, rojo, salmón, amarillo y blanco. La denominación “cubo mágico” que se le dio proviene de los antiguos “cuadrados mágicos”, una forma muy antigua de acertijo numérico. Estos surgieron en la China antes de finales del Siglo I y consisten en formar un cuadrado de números cuyas columnas, filas y diagonales suman lo mismo. Tomando esto en consideración y aplicando la métrica del poema anterior, logré que las palabras fueran combinando en esta especie de acertijo poético. Así, las columnas, filas y diagonales lograban formar poemas, permitiendo a la vez, la multiplicidad de lecturas.
Las siguientes interrogantes que se me presentaron, estaban relacionadas con el tipo de poesía que debía ir. Apliqué las diversas lecturas de las vanguardias que había hecho e hice una aplicación de todas estas a la manera de un collage poético. De esta manera es posible ubicar en el cubo poético el simbolismo (cada cuadrado es como un pequeño caligrama), el surrealismo (a través del juego el cadáver exquisito), el creacionismo (la construcción y descontrucción del discurso poético, altazor), el dadaísmo (el juego de las palabras) y finalmente el movimiento francés Oulipo (Ouvroir de Littérature Potentielle, Taller de literatura potencial).
Finalmente, el resultado de este trabajo ha hecho que mucha gente se interese por las diferentes aplicaciones que puede tener en campos tan variados como la literatura, la educación, la publicidad, etc.
Me enorgullezco de haber mantenido mis ideas y haberlas podido desarrollar hasta ahora, esto no significa que haya terminado. El primer cubo llamado Oráculo Poético, es recién el comienzo, he terminado mi segundo libro Poética y he logrado desarrollar cubos con poesía de otros poetas entre ellos César Vallejo, Vicente Huidobro, Pablo Neruda y Walt Whitman; con esto quiero demostrar que toda la poesía es transferible al cubo.
Además, el mundo es mi campo ya que las formas inundan el espacio que habitamos y están esperando ser convertidas en poesía. Por lo pronto, estoy experimentando con mesas, sillas y lámparas; estoy convencido de que el resultado será igual o mejor que el del cubo.
En el cubo podrán hallar miles de combinaciones que irán formando y agregando nuevos poemas a los que forman parte de la presentación.
Agradezco a quienes creyeron en mi trabajo ya que sin su apoyo anímico no hubiera sido posible este proyecto poético.
José dijo...
Brillante Samuel, me parece estar leyendo el intenso manifiesto de todo un movimiento. Aunque sólo envuelva a unos pocos, y menos aún, tal vez sólo te envuelva a ti mismo. Yo tengo mi cubo en las manos, por ahora es una lectura permanente, lo he revisado en sus combinaciones, lo he pensado a ratos, supongo que en algún minuto me cansará, como todo en la vida nomás, pero los que disfrutamos de este tipo de creaciones vamos a esperar los resultados "con mesas, sillas y lámparas" como nos adviertes tú mismo, y a ver cómo nos enfrentaremos a esa invasión de objetos, a ese diseño de vanguardia que podría resultar la decoración de los espacios con artefactos intervenidos poéticamente. En ese minuto, ciertamente, tendremos una versión del "Cubo Anatrópico" como mesa de centro....Aunque la anterior extrapolación te podría parecer toda una insolencia, te pediría que lo veas como todo un aporte de entusiasmo, tal vez de lector superficial, contaminado de actualidad y de ideas que no dejan mucho espacio a creadores que están cambiando a centímetros el mundo, y que todo ese entusiasmo casi escolar y memorión (o mamón si prefieres) no es otra cosa que la promesa de entender, de casi sospechar, que el futuro puede ser muy distinto a como muchos nos lo han pintado.Un Abrazo y espero contar con más noticias tuyas y de tus proyectos.